Parque Nacional Etosha

Este es el parque nacional insignia de Namibia en lo que a fauna se refiere. Se ubica alrededor de una gran salina que se formó durante millones de años y que le da su nombre, ya que Etosha significa «gran lugar blanco» en el idioma endonga. El parque abarca 22.270 kilómetros cuadrados y es el hogar de más de 100 especies de mamíferos, más de 300 especies de aves y cuatro de los Cinco Grandes (el búfalo es el único que falta). Por último, pero no por ello menos importante, el parque es uno de los refugios más importantes de África para el rinoceronte negro, ya que concentra el 70% de los 2200 rinocerontes negros de Namibia.

Sectores

El parque se divide en cuatro sectores distintos, pero debido a su gran tamaño, la mayoría de los visitantes solo exploran uno o dos. Las zonas sur y central (Okaukuejo y Halali) son las más populares, conocidas por su abundante fauna y sus emblemáticos abrevaderos iluminados por la noche. El sector oriental, en torno a Namutoni, presenta bosques de mopane, sabanas abiertas y excelentes oportunidades para el avistamiento de aves. Por su parte, el remoto sector occidental se caracteriza por sus escarpadas colinas de dolomita, carreteras mucho más tranquilas y especies poco comunes, como la cebra de montaña de Hartmann.

La cuenca que se lleva todo el protagonismo

La cuenca de Etosha es la pieza central del parque. Esta gran depresión de sal endorreica ocupa unos 130 kilómetros de largo y 50 kilómetros de ancho en tres de los cuatro sectores del parque, lo que representa un cuarto del parque. Durante la temporada seca (de mayo a octubre), la cuenca se convierte en un páramo de un blanco cegador, cubierto de sal y polvo. En cambio, en la estación húmeda (de noviembre a abril), algunas partes se inundan de aguas poco profundas, lo que atrae a miles de flamencos.

Observación de animales en los abrevaderos

Durante la temporada seca, los animales no tienen más remedio que acercarse en masa a los abrevaderos, y es precisamente esta concentración la que le ha dado a Etosha su reputación. En el abrevadero de Okaukuejo, por ejemplo, la actividad no cesa ni de día ni de noche. Para ofrecer una experiencia única, estas zonas cuentan con una iluminación especial de focos que facilita el avistamiento nocturno de elefantes, leones, jirafas y rinocerontes negros compartiendo la misma fuente de agua. De hecho, los rinocerontes negros se dejan ver casi todas las noches, un privilegio del que muy pocos parques pueden presumir.

Un bosque de cuento de hadas

Al oeste de Okaukuejo se encuentra un bosque conocido como Sprokieswoud, que literalmente significa «bosque de los cuentos de hadas». Está formado por árboles de moringa africanos, también llamados «árboles fantasma» por sus formas extrañas y retorcidas. Sus troncos pálidos y robustos parecen sacados de un sueño (o de una pesadilla) y crean un paisaje fuera de lo común. Es el típico lugar que te invita a parar el coche y quedarte mirando, maravillado, sin saber muy bien el porqué.

Información general

A diferencia de muchos parques africanos donde los safaris consisten en rastrear a los animales, en el Parque Nacional Etosha es tan fácil como acercarse a uno de sus más de 40 abrevaderos y esperar a que elefantes, leones, cebras y rinocerontes lleguen a beber agua. La mejor época para esto es la temporada seca, de mayo a octubre. Además, campamentos como Okaukuejo y Halali ofrecen la oportunidad única de avistar animales nocturnos gracias a sus abrevaderos iluminados de noche.

Animales más comunes

  • Elefantes
  • Leones
  • Leopardos
  • Rinocerontes negros
  • Rinocerontes blancos
  • Jirafas
  • Cebras comunes (cebras de Burchell)
  • Gacelas saltarinas del Cabo
  • Antílopes órices
  • Ñus comunes
  • Antílopes eland comunes
  • Antílopes kudus
  • Impalas de cara negra
  • Dik-diks de Damara
  • Guepardos
  • Chacales de lomo negro
  • Avestruces
  • Flamencos comunes
  • Avutardas koris

Datos clave

  • Tiene una superficie de 22.270 kilómetros cuadrados.
  • La cuenca de Etosha tiene una extensión de 130 kilómetros de largo y abarca casi una cuarta parte del parque.
  • Es hogar de una de las poblaciones más estables de rinocerontes negros del mundo.
  • Cuenta con cuatro de los Cinco Grandes (carece del búfalo) y algunos de los animales de safari más icónicos como el hipopótamo y el cocodrilo no están presentes aquí debido a la ausencia de ríos.

Actividades

  • Safaris en llanuras abiertas, visita al bosque de mopanes y observación de animales en decenas de abrevaderos.
  • Avistamiento de aves, con más de 300 especies registradas, entre ellas grandes bandadas de flamencos durante la temporada húmeda.
  • Observación nocturna en los abrevaderos donde se reúnen elefantes, leones y rinocerontes.
  • Exploración de las salinas a través de un vasto y resplandeciente paisaje de horizontes surrealistas.
  • Safaris nocturnos en busca de los animales que están más activos en la oscuridad, como las hienas, los leopardos y los búhos.

Cómo llegar al parque

El aeropuerto más cercano es el Aeropuerto Internacional de Windhoek Hosea Kutako, 45 kilómetros al este de Windhoek. Desde allí, la entrada sur de Etosha, en Andersson’s Gate, se encuentra 450 kilómetros al norte. El trayecto dura entre cinco y seis horas por las carreteras B1 y C38, que están totalmente asfaltadas hasta llegar al parque.

Clima

Etosha tiene un clima semiárido. La estación seca (de mayo a octubre) presenta días templados pero noches frías, con temperaturas que a veces caen hasta los 7°C (45°F) antes del amanecer. En cambio, la estación húmeda (de noviembre a abril) es calurosa, con máximas que a menudo superan los 35°C (95°F). Las precipitaciones se concentran principalmente entre noviembre y marzo. El resto del año el ambiente es seco, sumamente seco.

La mejor época para visitar el Parque Nacional de Etosha

La temporada seca es el momento ideal para avistar fauna, ya que las fuentes de agua escasean y los animales se ven obligados a concentrarse en torno a ellas. De hecho, cuanto más avanzada esté la temporada seca, mayor es la acumulación de fauna en los abrevaderos. Los meses de junio y julio ofrecen temperaturas más frescas y una visibilidad excelente, mientras que octubre, aunque es un mes muy cálido, regala una actividad animal espectacular.

La temporada húmeda (de noviembre a abril) es el periodo perfecto para el avistamiento de aves, cuando las salinas se llenan de agua y reciben a inmensas bandadas de flamencos, cobrando una magia completamente diferente.

Preguntas frecuentes sobre el Parque Nacional de Etosha