Cataratas Victoria Zimbabue

Si tienes una lista de destinos pendientes, las Cataratas Victoria merecen un lugar destacado. No es casualidad que estén reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y formen parte de las siete maravillas naturales del mundo. Aquí, el caudaloso río Zambeze se desploma 108 metros desde un saliente de roca basáltica hasta una garganta estrecha, formando la mayor cortina de agua del planeta. En la zona se conoce como Mosi-oa-Tunya, «el humo que truena», un nombre que encaja a la perfección, ya que su estruendo puede escucharse hasta a 40 kilómetros de distancia y la bruma que levanta asciende muy por encima del desfiladero. En los momentos de mayor caudal, cerca de 500 millones de metros cúbicos de agua por minuto caen por el borde, lo que equivale a unas 200 piscinas olímpicas.

Cuando el río marca la frontera…

Las Cataratas Victoria se extienden a lo largo del río Zambeze, que marca la frontera natural entre Zambia y Zimbabue, y ambos países ofrecen vistas espectaculares. Aun así, como casi tres cuartas partes de las cataratas están en territorio zimbabuense, es en este lado donde hay más miradores. Recorre los senderos de selva tropical del Parque Nacional de las Cataratas Victoria, detente en los miradores cubiertos de bruma o cruza el emblemático puente de las Cataratas Victoria para contemplarlas desde otra perspectiva. Además, con el pasaporte y un visado que puedes tramitar a la llegada por unos 50 USD, puedes visitar ambos lados de las cataratas en un solo día. Este visado, conocido como «KAZA Univisa», facilita el tránsito entre Zimbabue y Zambia e incluso permite el regreso a Botsuana el mismo día.

Safaris pasados por agua

Visitar las Cataratas Victoria y no aprovechar para hacer un safari sería perderse una parte esencial de la experiencia. Aquí, además de un safari clásico en jeep, puedes explorar la zona en barco, en canoa o incluso a pie. La selva tropical que rodea las cataratas alberga una vegetación y una fauna singulares y es la única del mundo donde llueve durante todo el día, todos los días, gracias a la bruma constante que levantan las cataratas. También tienes la oportunidad de avistar a los Cinco Grandes y de disfrutar de safaris por el río, con hipopótamos asomando junto a la canoa, así como elefantes, cebras, impalas, búfalos, kudús y cocodrilos en la orilla.

Adrenalina en el Zambeze

Si te van las emociones fuertes, no pases por alto el río Zambeze. En esta zona se pueden practicar actividades poco comunes, como el bridge swing, el puenting o el rafting en aguas bravas. Eso sí, ten en cuenta que durante la época de crecidas (entre marzo y abril) algunas actividades no están disponibles. La temporada de agua baja va de junio a octubre y es la más adecuada para disfrutar de las actividades acuáticas.

En el norte de Botsuana se encuentra el delta del Okavango, un espectacular delta interior situado en el desierto del Kalahari. La UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad por ser uno de los ecosistemas más excepcionales de África. El delta se forma por las inundaciones temporales del río Okavango, que nace en la zona montañosa de Angola y fluye a través de la franja de Caprivi, en Namibia, antes de dispersarse en el desierto del Kalahari. Estas inundaciones anuales crean un mosaico de canales de agua, islas y llanuras inundables, transformando el paisaje árido en un refugio para la fauna autóctona. Este lugar es ideal para el avistamiento de aves y de grandes manadas de elefantes, así como de leones, leopardos y búfalos. También alberga licaones y sitatungas, especies amenazadas que prosperan en este ecosistema único.

El río que se perdió de camino al mar

El río Okavango libera anualmente alrededor de 11 kilómetros cúbicos de agua en el delta. La mayor parte se absorbe o se evapora, pero el resto se desborda y cubre los alrededores y las llanuras inundables. La temporada de inundaciones empieza entre marzo y junio y alcanza su punto álgido en julio, coincidiendo con la estación seca de Botsuana. Al secarse las zonas circundantes, el delta se convierte en un imán para animales sedientos y acalorados. El río Okavango, también conocido como «el río que nunca encuentra el mar», crea así una paradoja poco común: un oasis exuberante cuando el paisaje de los alrededores está en su momento más seco. Y aunque la mayoría de los deltas desembocan en el océano, este simplemente desaparece en las arenas del Kalahari.

Animales por doquier

La abundancia de vida salvaje en el delta del Okavango se debe a su rico ecosistema, que lo convierte en uno de los mejores lugares para avistar a los Cinco Grandes de África y muchos otros animales. Además, se produce un movimiento estacional entre el desierto que lo rodea y el propio delta. Durante la temporada húmeda, la mayoría de los animales se alejan del delta para alimentarse de los pastos circundantes y, cuando las llanuras vuelven a secarse, regresan a él. Entre los animales autóctonos se encuentran elefantes, búfalos, hipopótamos, ñus, jirafas, leones, guepardos, leopardos, hienas, cebras y rinocerontes blancos y negros. ¿No te parece suficiente? Pues también es el hogar de más de 500 especies de aves y 85 especies de peces.

Hasta el más pequeño puede lograr grandes hazañas

Aunque no lo creas, el delta del Okavango no existiría tal y como lo conocemos hoy si no fuera por la ayuda de una especie clave para la creación de varios ecosistemas de la zona: ¡las termitas! Suena a broma, pero no lo es. Estos ingenieros del ecosistema han construido alrededor del 70 % de las icónicas islas del delta. Sin estas diminutas criaturas no habría islas capaces de sostener los árboles del Okavango. Asimismo, son un eslabón de gran importancia en la cadena alimentaria. A principios de verano, el cielo se llena de termitas voladoras, lo que supone un auténtico banquete para pájaros, reptiles, ranas y otros animales. Así que, si en algún momento sientes que no eres suficiente o dudas de tu valía, recuerda que las termitas, pese a ser de las especies más pequeñas que habitan el delta del Okavango, también son de las más importantes.

En el Parque Nacional de Chobe, el primero en ser declarado en Botsuana, la naturaleza se expresa sin límites: un gran río de aguas azules, inmensas manadas de elefantes y leones que descansan a la sombra de los mopanes. El río Chobe atraviesa cerca de 11700 kilómetros cuadrados y crea un mosaico de cuatro ecosistemas muy distintos y repletos de vida, donde puedes ver más de 450 especies de aves, grandes manadas de búfalos y familias de leones. Los safaris en vehículo suelen ser muy entretenidos debido a la cantidad de animales que el parque alberga. También es posible hacer safaris en barco y descubrir el río desde muy cerca, al ritmo de la corriente.

 

 

Tierra de elefantes

El Parque Nacional de Chobe es considerado la capital mundial de los elefantes y no es para menos. En el parque viven más de 120.000 elefantes, una cifra muy superior a la de cualquier otro parque africano. Son elefantes del Kalahari, de cuerpo más robusto que la media, aunque con colmillos más cortos y frágiles debido a los suelos pobres en calcio de la zona. Durante la estación seca, la ribera del Chobe se convierte en el gran punto de encuentro de los elefantes, que acuden a beber en familia. Mientras las crías juegan y chapotean, no es raro ver adultos cruzando hacia Namibia, ajenos a cualquier frontera. Algunas manadas de leones han desarrollado la capacidad de cazar crías de elefantes.

Cuatro ecosistemas en un solo parque

Una de las características de Chobe es la diversidad de sus paisajes. Dentro del parque conviven cuatro áreas muy distintas, cada una con su paisaje, vegetación y fauna predominante. En el noroeste se encuentra Serondela (o Chobe Riverfront), una franja ribereña con llanuras aluviales y gran actividad. Hacia el oeste está Savuti Marsh, donde el lecho de un antiguo lago se ha convertido en praderas. Es un área conocida por la presencia de depredadores, como leones, hienas, guepardos y leopardos. Linyanti se sitúa al noroeste; es una región húmeda y remota, ideal para intentar avistar especies esquivas como el licaón y el leopardo. Y, por último, Nogatsaa, la zona más remota y menos visitada del parque, dominada por extensas sabanas.

Safari mágico por el río

En Chobe merece la pena cambiar el 4×4 por el barco, aunque sea por un rato, para navegar por el río Chobe en el ecosistema de Chobe Riverfront. Si tienes suerte, verás elefantes cruzando a nado, hipopótamos asomando los ojos, cocodrilos tumbados al sol, además de martines pescadores en busca de comida y pigargos vocingleros dejándose oír. Sin duda, es una experiencia totalmente diferente a un safari en vehículo; más tranquila, sin polvos ni traqueteos, solo el agua marcando el camino y la vida salvaje presente en todo momento.

Khwai Botsuana (también conocida como Khwai Community Concession) figura entre las zonas de safari más espectaculares del país. Se encuentra entre el Parque Nacional Chobe y la Reserva de Moremi (en el Delta del Okavango). Sus más de 1800 km² de territorio salvaje sin vallas combinan llanuras aluviales, extensos pastizales y zonas boscosas. La fauna se desplaza libremente entre las reservas, lo que permite avistamientos excepcionales. Es frecuente ver leones, leopardos, hienas, elefantes y al escurridizo licaón. La concesión está gestionada por la comunidad Khwai, compuesta por unos 400 habitantes, que ha convertido este área protegida en un verdadero ejemplo de conservación.

Un safari con esencial local

Khwai fue en el pasado una zona de caza, pero hoy pertenece a sus propios habitantes y está administrada por ellos. La Khwai Community Trust participa activamente en la protección de la naturaleza, consolidando el proyecto como un referente de turismo sostenible. Los protectores de esta tierra son los BaBukakhwe (o bosquimanos del río), emparentados con el pueblo san y presentes en la región del Delta de Okavango desde hace generaciones. Los ingresos derivados del turismo se invierten íntegramente en la comunidad, constituyen el sustento de las familias y contribuyen a la conservación del territorio a largo plazo. Durante tu visita, acércate a poblados como Khwai o Xai Xai para conocer de primera mano la forma de vida de los BaBukakhwe, aprender sobre plantas medicinales, descubrir herramientas tradicionales y entender el arte del rastreo: conocimientos ancestrales transmitidos de generación en generación y compartidos con orgullo.

Navegando por el Delta

En Khwai, el safari se vive de muchas maneras: desde los clásicos recorridos en 4×4 o a pie hasta el safari por los canales a bordo de un mokoro (canoa tradicional). Cada experiencia tiene su encanto, pero pocas igualan la sensación de avanzar en silencio por los canales rodeados de juncos; un silencio que solo lo rompe el chapoteo de la pala. Estas canoas, elaboradas de forma artesanal, siguen antiguos pasos abiertos por elefantes e hipopótamos. Navegan entre nenúfares, libélulas y martines pescadores malaquitas de vivos colores. En cualquier momento, puede aparecer un elefante en la orilla o cruzando con calma una llanura aluvial. Un safari diferente, más pausado y cercano, a ras de agua.

El Parque nacional Murchison Falls se encuentra en la zona norte de Uganda y tiene una superficie aproximada de 3.893 kilómetros cuadrados. Aunque no tiene el tamaño de otros grandes parques africanos, sus espectaculares paisajes y su diversa fauna lo compensan. Entrar en el Parque nacional Murchison Falls es quedar maravillado ante todo lo que verás en él. El parque está dividido por el legendario río Nilo y sus espectaculares cascadas, las cataratas Murchison, son las que dan nombre al parque. Es por ellas por donde el Nilo entra con fuerza.

Encuentros salvajes

Durante tu safari en el Parque nacional de Murchison Falls podrás descubrir innumerables animales: desde elefantes, búfalos, leones y leopardos (cuatro de los «Cinco Grandes») hasta jirafas, cebras y un gran número de especies de antílopes. Cocodrilos e hipopótamos se relajan a orillas del Nilo mientras que los aficionados a la ornitología pueden deleitarse con la vista de más de 450 especies de aves, entre ellas el enigmático picozapato. Y si sientes debilidad por los primates, podrás vivir un encuentro muy especial durante una excursión de trekking de chimpancés.

También podrá observar a los animales durante un safari en barco desde otro punto de vista. Deja que las manadas de elefantes jueguen en el río y déjate impresionar por los cocodrilos que descansan en las orillas del río.

Siguiendo el camino de Samuel Baker

Otra de las actividades destacadas del Parque nacional Murchison Falls es seguir los pasos de exploradores de renombre como Samuel Baker. Tiene su propia ruta marcada y recorriéndola te sumergirás en la historia de los grandes exploradores del continente.

Conservación y sostenibilidad

Al igual que el resto de parques nacionales, Murchison Falls tiene un gran compromiso con la conservación y la protección de sus diversos ecosistemas. Visitando el parque estarás aportando tu granito de arena a la conservación de estas maravillas naturales.

Actividades en el Parque nacional Murchison Falls

Murchison Falls National Park is a playground for adventure and wildlife enthusiasts. Here are some of the activities that will make your visit truly memorable:

  • Safaris en 4×4
  • Safaris en barco
  • Ruta a la cima de las cataratas Murchison
  • Crucero al atardecer
  • Avistamiento de aves
  • Trekking de chimpancés
  • Pesca
  • Safaris en globo aerostático
  • Visita el Santuario de Rinocerontes de Ziwa

Cómo llegar al Parque nacional Murchison Falls

  • Por carretera: si optas por ir en coche (ya sea propio o en grupo), podrás hacerlo. Esta es la opción favorita para los que disfrutan de los viajes por carretera.
  • Por aire: si buscas una opción más rápida, puedes volar directamente al parque. Encontrarás vuelos tanto desde Mombasa como desde Nairobi al aeropuerto de Pakuba, también conocido con el nombre del parque. Esto te permitirá optimizar al máximo tu tiempo entre la vida salvaje.

Clima

Temporada fría: la temporada fría en Uganda se extiende desde junio hasta noviembre, con temperaturas que rondan los 20 °C durante el día y con noches algo más frías. Es aconsejable llevar una chaqueta ligera para cuando oscurece.

Temporadas de lluvia: Uganda cuenta con dos estaciones lluviosas. La corta suele ir de mediados de octubre a noviembre, mientras que la larga va de abril a mayo. Estos meses traen consigo algunas lluvias, lo que hace que algunas carreteras del parque sean complicadas para circular. Aun así, si no te importa mojarte un poco, estos meses ofrecen paisajes únicos y exuberantes.

La mejor época para visitar el Parque nacional Murchison Falls

La mejor época para visitar el Parque Nacional Murchison Falls es durante las estaciones secas, que suelen darse de diciembre a febrero y de junio a septiembre. Durante estos meses, el clima suele ser agradable, con temperaturas durante el día en torno a los 20 °C.

El Parque nacional del Valle de Kidepo está ubicado en la región de Karamoja en Uganda, cerca de las fronteras de Sudán del Sur y Kenia. Su lejanía ha ayudado a preservar su estado prístino, convirtiéndolo en un destino para viajeros intrépidos que buscan escapar de las multitudes y adentrarse en el esplendor de la naturaleza.

Monte Moroto

El monte Moroto es un volcán inactivo de 3.000 metros de altura que se alza sobre la región de Karamoja. Cumbres cautivadoras, formaciones geológicas, escarpes asombrosos y una flora y fauna únicas conforman este gigante natural que podrás explorar en distintas rutas. El camino hasta la cima es todo un reto, pero una vez arriba disfrutarás de unas vistas panorámicas que te impresionarán.

Mucho más que vida salvaje y paisajes

El Parque nacional del Valle de Kidepo no es sólo fauna y paisajes; también es un lugar para relacionarse con las comunidades indígenas. Los Karamojong son los pastores indígenas que viven en esta región. Sus tradiciones, danzas e historias nos hablan de su modo de vida. Sus aldeas se llaman manyattas. Descubre sus casas tradicionales y su vida cotidiana. Relájate y disfruta de los espectáculos de danza tradicional (o levántate y baila con ellos) y habla con los ancianos karamojong.

Actividades en el Parque nacional del Valle de Kidepo

El paisaje diverso del parque ofrece una gran riqueza de belleza natural y actividades recreativas:

  • Valle de Narus: este valle es el corazón del parque y el río Narus sustenta la vida salvaje de la región. Los safaris y la observación de la fauna en esta área son espectaculares.
  • Valle de Kidepo: el terreno del Valle de Kidepo es cautivador, con una destacada vegetación y una rica vida salvaje. Puedes explorar esta área en distintos safaris.
  • Aguas termales de Kanangorok: estos manantiales geotérmicos son un fenómeno natural que se produce en la sabana. Impresiona ver el vapor que se eleva desde el suelo.
  • Río Kidepo: el río homónimo del parque fluye a través de las llanuras áridas, proporcionando un sustento para la fauna. Es un gran lugar para observar animales y disfrutar de la belleza del parque.
  • Colinas de Lomej: Estas colinas ofrecen varias opciones para hacer rutas y la vista desde la cima es impresionante, especialmente durante el amanecer o el atardecer.

CÓMO LLEGAR AL Parque nacional del Valle de Kidepo

Llegar al Parque nacional del Valle de Kidepo puede requerir un poco de esfuerzo debido a su ubicación remota, pero es toda una aventura:

Por aire:

Aeropuerto internacional de Entebbe (EBB): arranca tu viaje volando al aeropuerto internacional de Entebbe. Desde aquí, puedes coger un vuelo nacional al aeropuerto de Kidepo, que es la pista de aterrizaje más cercana al parque.

Por carretera:

Desde Kampala: el parque está aproximadamente a 700 kilómetros de Kampala. Puedes optar por un viaje largo por carretera, que dura entre 12 y 14 horas, o puedes dividir el viaje con paradas a lo largo del camino.

Desde Moroto: si ya estás en la región de Karamoja, Moroto es la ciudad principal más cercana a Kidepo. Es un viaje de entre 3 y 4 horas hasta el parque.

Vehículo 4×4:

El terreno escarpado del parque requiere de un vehículo 4×4 para realizar safaris y explorarlo. Por supuesto, nos aseguramos de que nuestros vehículos estén en buen estado y sean aptos para viajes todoterreno.

Visitas guiadas: ofrecemos visitas guiadas al Parque Nacional del Valle de Kidepo, que incluyen transporte, permisos, alojamiento y guías muy expertos.

Clima

El clima de Kidepo es el habitual de la sabana, con días irregulares bañados por el sol en su estación seca y una vegetación floreciente durante su estación húmeda.

La mejor época para visitar el Parque nacional del Valle de Kidepo

Aprovecha al máximo tu viaje: Dirígete al Parque Nacional de Kidepo entre diciembre y marzo, la principal estación seca, cuando la vida salvaje se reúne alrededor de los pozos de agua y promete vistas increíbles.

Érase una vez, hace mucho tiempo, en la sabana y los bosques del norte de Uganda, vagaban felizmente, un gran número de rinocerontes que vivían en las cataratas Murchison y sus alrededores. A mediados de la década de los 1980, ya no quedaba ninguno, debido sobre todo a la caza furtiva. Sabemos que esta introducción es bastante triste, pero este es solo el comienzo. Te prometemos que si sigues leyendo todo irá a mejor.

Conoce a los rinocerontes

Viajemos ahora dos décadas más tarde. Entre 2001 y 2006, gracias a los esfuerzos de organizaciones y particulares, se introdujeron ocho rinocerontes en el santuario de rinocerontes de Ziwa. Desde entonces, la población ha aumentado hasta alcanzar los 34 ejemplares en la actualidad, incluidos los dos bebés que nacieron en abril de 2023.

Sin embargo, hay dos cosas que es importante saber (guárdate estos datos para cuando quieras vacilar delante de tus amigos). En primer lugar, los rinocerontes que hay en el parque son rinocerontes blancos sureños. Los que vivían antiguamente en Uganda eran rinocerontes blancos norteños. Por desgracia, se cree que están extinguidos en la naturaleza y en peligro de extinción en general. En segundo lugar, hay una diferencia entre el rinoceronte blanco y el negro. El negro tiene el labio superior puntiagudo, ya que recoge su comida de árboles y arbustos. El blanco, por su parte, tiene la boca ancha porque pasta. Curioso, ¿verdad? Además, se dice que los rinocerontes blancos son mucho más tranquilos que los negros

Otros animales

El santuario de rinocerontes de Ziwa no es solo un refugio seguro para estos gigantes con cuernos, sino también para todo un grupo de animales salvajes. Durante tu visita a esta pequeña joya, podrás avistar a leopardos africanos, cobos ugandeses y más de 300 aves diferentes, entre ellas la majestuosa grulla de cresta dorada. No obstante, junto a los rinocerontes, la especie más destacada es, sin duda, el picozapato, un ave que existe desde hace al menos 30 millones de años. Si este pájaro hablara, no queremos ni imaginarnos todo lo que podría contar…

Otras actividades disponibles

En el santuario de rinocerontes de Ziwa hay varias excursiones disponibles para pasar el día, además de (obviamente) salir en busca de rinocerontes junto a un guía experimentado.

Otras actividades muy populares son la observación de aves, que más de una vez ha dejado sin palabras a fotógrafos y ornitólogos aficionados; la ruta de senderismo y el paseo en canoa en busca del fascinante picozapato, y paseos por la naturaleza para explorar los 70 kilómetros cuadrados de bosques, pantanos y sabanas del parque.

Actividades en el santuario de rinocerontes de Ziwa

  • Rutas en busca de rinocerontes
  • Rutas en busca de picozapatos
  • Paseos en canoa
  • Paseos por la naturaleza
  • Observación de aves
  • Safaris nocturnos

Cómo llegar al santuario de rinocerontes de Ziwa

Entre Kampala y el santuario de rinocerontes de Ziwa hay 176 kilómetros de distancia y tres horas de viaje en coche.

Su ubicación, en Nakitoma, es privilegiada, ya que está justo al lado de la autopista de Gulu, que conecta tanto con Kampala como con el Parque Nacional Murchison Falls. Así que, si uno de tus objetivos durante tu safari es avistar a los «Cinco Grandes», ve a las cataratas Murchison, donde podrás ver a cuatro de ellos, y a Ziwa para ver el quinto.

Clima

Su clima es tropical, es decir, hace calor y las temperaturas se mantienen bastante constantes durante todo el año, con unos 31 °C durante el día y más o menos 18 °C por la noche.

Además, tiene dos temporadas: la seca, de diciembre a febrero y de finales de junio a octubre, cuando las probabilidades de lluvia son muy bajas, y la húmeda, de marzo a mayo y de septiembre a noviembre, con lluvias mucho más frecuentes que tiñen al parque de verde y atraen a cientos de aves.

La mejor época para visitar el santuario de rinocerontes de Ziwa

Realmente depende de lo que tú quieras ver y hacer. Si quieres visitar el santuario cuando puedas ver el mayor número de animales posible, la estación seca es la época ideal, ya que la mayoría de los animales se concentran alrededor de los abrevaderos.

Sin embargo, si no te molesta la lluvia y te encantan las aves, te recomendamos la estación húmeda. Además, el resto de animales seguirán aquí, aunque algo más dispersos.

La Reserva nacional de Samburu presume de hermosos paisajes y de una fauna muy diversa. Aquí te sentirás dentro de uno de los documentales de National Geographic. Este parque tiene 165 km2 de superficie y está a unas cinco o seis horas en coche de Nairobi, en Kenia. Es el lugar ideal para comenzar tu aventura de safari, ya que tiene un paisaje de desierto y sabana semiseco, con hierba baja que facilita la visibilidad de los animales que se encuentran tanto en el parque como en el río, lo que atrae a muchas especies.

En Samburu, viven cuatro de los Cinco Grandes (león, leopardo, elefante y búfalo) y los Cinco Especiales de Samburu (cebra de Grévy, gerenuc, órix beisa, jirafa reticulada y avestruz somalí). Estos animales solo conviven aquí, en Samburu. Asimismo, hay más de 900 elefantes repartidos en grandes familias. En pocas palabras, no puedes irte de Kenia sin visitar esta reserva.

Sigue las orillas del río Ewaso Nyri para disfrutar del mejor avistamiento de animales. Es la única fuente de agua para muchos, especialmente durante las temporadas secas. Los licaones, las cebras de Grévy, los gerenucs y los órixes beisa vienen a beber aquí, mientras que los cocodrilos y los hipopótamos lo utilizan como lugar de caza.

La tribu Samburu

Otra razón para visitar este lugar es la tribu Samburu, una tribu tradicionalmente nómada emparentada con los masai. Viven en bomas aisladas: pequeñas aldeas con una valla de madera circular. Sus cabañas tienen techos redondos hechos de estiércol de vaca. Hasta hoy, viven como pastores con rebaños de vacas, ovejas o cabras en su mayoría. Como descanso entre los safaris, también podrás visitar una de sus bomas para familiarizarte con sus costumbres y su cultura.

Por último, el parque es conocido por haber sido el hogar de Kamunyak, también conocida como la leona milagrosa. Esta leona se hizo famosa por «adoptar» y cuidar como si fueran suyas a seis crías de órix. Una historia única.

Actividades en la Reserva nacional de Samburu

  • Parada en el río Ewaso Nyiro para avistar animales.
  • Visita una aldea de la tribu Samburu.
  • Avistamiento de animales poco comunes, como es el caso de la cebra de Grévy, el gerenuc o el órix beisa.

Cómo llegar a la Reserva nacional de Samburu

La Reserva Nacional de Samburu se encuentra a 310 kilómetros de Nairobi, es decir, a cinco o seis horas en coche. También existe la posibilidad de ir en avión a varias pistas de aterrizaje de Samburu, desde Nairobi (una hora y media).

Clima

En Kenia, la temporada fría se desarrolla entre los meses de junio y noviembre, donde la temperatura media durante el día suele ser de unos 20 °C. Las noches suelen ser bastante frías durante esta época, así que es importante llevar ropa de abrigo.

De mediados de octubre a noviembre es la temporada de lluvias cortas. Después de esta época, de diciembre a abril, las temperaturas pueden llegar a alcanzar los 30 °C. La época de lluvias largas es en abril y mayo: las mañanas suelen ser soleadas y, a lo largo del día, se van formando las nubes que causarán las lluvias durante las tardes y las noches.

La mejor época para visitar la Reserva nacional de Samburu

Samburu se puede visitar durante todo el año. Aun así, la mejor época es durante las temporadas secas, que abarcan de junio a octubre y de diciembre a marzo. Durante los meses de lluvia (noviembre, abril y mayo) la calidad de las carreteras de tierra suelen empeorar.