Windhoek

Windhoek, o «el rincón del viento» en afrikáans, es el punto de partida de casi cualquier viaje por Namibia. Desde este enclave elevado en el centro del país, los viajeros se dirigen hacia el sur para conocer las dunas de Sossusvlei, hacia el norte hasta el Parque Nacional de Etosha para ver fauna o hacia el oeste para visitar la ciudad costera de Swakopmund. Pero Windhoek es mucho más que un cruce de caminos: es la capital y la ciudad más grande del país y alberga una historia fascinante.

Cómo nació Windhoek

Windhoek, tal como se conoce hoy en día, nace con Jonker Afrikaner, un líder orlam-nam del siglo XIX. Llegó desde la colonia del Cabo, en la actual Sudáfrica, con caballos y armas que ayudaron a proteger a los nama, uno de los pueblos originarios de Namibia, frente al otro gran grupo de la zona en aquel momento, los herero. Jonker los expulsó y, en 1840, fundó Windhoek, levantando una iglesia junto al manantial termal más grande, en lo que hoy es el barrio de Klein Windhoek.
En 1842 vivían aquí unas 2000 personas, pero las guerras entre namas y hereros acabaron por vaciar el asentamiento. Las tropas alemanas llegaron en 1890 y construyeron el fuerte Alte Feste. Entre 1904 y 1908, después de que namas y hereros se levantaran contra la expropiación de tierras y el trabajo forzado, las fuerzas alemanas cometieron un genocidio que acabó con la vida de unas 70000 personas. Alemania gobernó hasta 1915. Después, Sudáfrica administró la región hasta la independencia de Namibia en 1990. Muchos de los colonos se marcharon, aunque aún queda una pequeña comunidad germanoparlante.

La gente de Windhoek

En Windhoek viven unas 500.000 personas. El oshiwambo es la lengua más hablada en el día a día (procede de los ovambo, otro de los pueblos originarios del país), seguido del khoekhoegowab de los nama, del afrikáans y del otjiherero, ligado a los herero. El inglés es el idioma oficial, el afrikáans se habla en diversas comunidades y el alemán todavía aparece en algunos carteles. La mayoría de las personas vive en barrios como Katutura, al norte del centro. Aquí, antes de nada, va el saludo: un apretón de manos y un «¿cómo estás?» preceden a casi cualquier conversación. Los domingos son para ir a la iglesia, con congregaciones luteranas, católicas y carismáticas repartidas por la ciudad.

Más que un punto de partida

Windhoek es mucho más que un punto de tránsito y quien se queda unos días lo descubre. Aquí, el sundowner (o aperitivo al atardecer) es un clásico muy arraigado, tanto entre los locales como entre los visitantes. A partir de las 17:00, las azoteas y los miradores empiezan a llenarse mientras la zona montañosa de Khomas se tiñe de dorado. Después, llega el momento de llenar el estómago. La ternera y la carne de caza son las protagonistas de las cartas de los restaurantes en Namibia, y casi en cualquier sitio hay algo a la brasa. Joe’s Beerhouse es el clásico para quien viene por primera vez: ruidoso, abarrotado de trastos, con mucha carne de caza y platos de fusión germano-namibia como el eisbein, el schnitzel o la bratwurst.

En el Post Street Mall, un paseo comercial al aire libre, se exponen unos 30 meteoritos de hierro auténticos de la lluvia prehistórica de Gibeon, que hace unos 30000 años esparció cerca de 26 toneladas de fragmentos por el sur de Namibia. Mucho antes de que nadie los catalogara, las comunidades nama ya forjaban herramientas y armas con dichos fragmentos. Cuando pasas aquí uno o dos días, te das cuenta de que Windhoek es mucho más que una simple parada entre el aeropuerto y los parques nacionales de Namibia.

Información general

Windhoek es el centro neurálgico de los viajes por Namibia. Está en el altiplano, rodeada de montañas y de sabana. Es una ciudad tranquila, pero con toda la logística que necesitas para recorrer el país por tu cuenta. Normalmente, los viajeros preparan aquí sus rutas hacia el desierto, la costa y los parques nacionales, y de paso, disfrutan de los mercados artesanales, de la arquitectura colonial alemana y de la ternera y carne de caza namibias.

Datos clave

  • Capital y ciudad más grande de Namibia, con unos 500.000 habitantes.
  • Fundada por Jonker Afrikaner hacia 1840 y refundada como ciudad de guarnición alemana en 1890.
  • Se encuentra en el centro del país, en la zona montañosa de Khomas, a unos 1700 metros de altitud.
  • En el Post Street Mall se exponen unos treinta fragmentos del meteorito de Gibeon, caídos en tiempos prehistóricos y repartidos en una de las mayores extensiones de terreno conocidas.
  • Es el punto de partida principal para las rutas por libre hacia Etosha, Sossusvlei y la costa atlántica.

Actividades en Windhoek

  • Paseo con los bosquimanos san.
  • Visita guiada al barrio de Katutura.
  • Aperitivo al atardecer sobre la zona montañosa de Khomas.
  • Safari en la Reserva Daan Viljoen.
  • Visita a la Christuskirche, la iglesia luterana alemana.

Cómo llegar

En avión: la mayoría de los turistas internacionales llega al Aeropuerto Internacional Hosea Kutako (WDH), a unos 45 kilómetros de la ciudad. Hay vuelos directos desde Ciudad del Cabo, Johannesburgo, Maun, las cataratas Victoria y otros destinos.

En coche: como decíamos, Windhoek es el punto de partida habitual para recorrer Namibia por carretera. Swakopmund está a unos 360 kilómetros, el Parque Nacional de Etosha a unos 400 hacia el norte y Sossusvlei a unos 350 al suroeste, según la ruta que elijas.

Clima

Windhoek tiene un clima semiárido, con mucho contraste entre estaciones. La estación seca, de mayo a octubre, se caracteriza por los días soleados, la escasa humedad y las noches frescas. En pleno apogeo, entre junio y agosto, las temperaturas pueden rozar los cero grados tras ponerse el sol. La temporada de lluvias, de noviembre a abril, es más cálida y húmeda, con tormentas cortas a media tarde que tiñen de verde el paisaje. Los meses más agradables para recorrer Namibia suelen ser de mayo a septiembre, cuando el ambiente es seco y los cielos están despejados.

La mejor época para visitar Windhoek

De mayo a septiembre es la época más popular. Los días son cálidos y soleados, con cielos despejados y poca o ninguna lluvia. Como hay poca humedad, resulta agradable pasear por la ciudad o visitar la naturaleza de los alrededores. Y, al ser la estación seca, también es un buen momento para combinar Windhoek con un safari por los parques nacionales de Namibia.

Preguntas frecuentes sobre Windhoek