Palmeras, casas de inspiración alemana, el brillo del océano Atlántico, enormes dunas y una brisa fresca que contrasta con el calor del interior de Namibia: así es Swakopmund. La ciudad más grande y turística del litoral namibio se sitúa entre el desierto del Namib y la región de Damaraland, y sirve de punto de partida para descubrir algunos de los rincones más fascinantes del país. La ciudad combina historia y aventura; esta última se vive sobre todo en las inmensas dunas que la rodean.
La huella alemana
Swakopmund conserva una herencia colonial alemana presente en las casas de colores, los nombres de las calles e incluso el sistema educativo. El propio nombre de la ciudad procede del alemán y significa «desembocadura del Swakop», en referencia al río que desemboca en el océano en este punto. La ciudad se fundó en 1892 como puerto principal de la entonces colonia alemana; con el tiempo cedió esa función a la vecina Walvis Bay (cuyas aguas eran más profundas y apropiadas) y acabó consolidándose como destino vacacional.
Recorrer la ciudad y visitar sus museos es una buena forma de adentrarse en la historia de Swakopmund y de Namibia, y de entender por qué la influencia alemana sigue tan presente hoy en día. Ahora bien, la ciudad también guarda un pasado gris. Deja atrás la arquitectura colonial y visita el asentamiento de Mondesa para conocer más sobre el periodo del apartheid en Namibia. Este barrio, al noreste de la ciudad, fue creado como zona de segregación para la población negra. Hoy viven allí unas 17.000 personas de distintos grupos étnicos que comparten con orgullo sus costumbres y tradiciones.
¡A las dunas!
En Swakopmund, los surfistas no solo conquistan las olas, también se lanzan a por las dunas. A menos de media hora de la ciudad comienza el desierto del Namib, donde se encuentra la Duna 7 (la séptima de una sucesión de dunas), una de las más altas del mundo, que alcanza los 383 metros. La subida es dura, pero las vistas desde arriba compensan con creces el esfuerzo. También puedes bajar en sandboard, fat bike o quad, o incluso aterrizar en la arena tras un salto en paracaídas.
A pocos kilómetros se encuentra Sandwich Harbour, donde las dunas se encuentran con el océano. Recorre este paisaje en 4×4 con un conductor profesional o navega por el mar para ver las dunas desde otra perspectiva, y quizás ver delfines, lobos marinos, pelícanos y cormoranes.
La costa de los esqueletos
Al norte de Swakopmund se extiende uno de los paisajes más inhóspitos y cautivadores de Namibia: la costa de los esqueletos. Esta franja litoral, de unos 500 kilómetros de longitud y 40 de anchura, se ha ganado su nombre a pulso. Las fuertes corrientes de Benguela y los vientos de la zona han hundido aquí cientos de embarcaciones y varado numerosas ballenas. Tanto es así que se le considera el mayor cementerio de barcos del mundo. Tierra adentro se encuentra la región pedregosa de Damaraland, que llama la atención por sus grandes extensiones de sabana dorada, sus acantilados rojizos, sus escarpes y sus desfiladeros profundos.
Información general
Swakopmund, la ciudad costera más turística de Namibia, se sitúa entre el Atlántico y dunas doradas. Alberga museos y bibliotecas que recorren el pasado colonial de la ciudad. El barrio de Mondesa es un reflejo de la época del apartheid en Swakopmund. Fuera de la ciudad, las actividades no escasean: sandboarding, rutas en 4×4 por las dunas, quad, paracaidismo y mucho más.
Datos clave
- Ciudad fundada en 1892 por colonos alemanes. Conserva buena parte de su arquitectura colonial.
- Se encuentra entre las imponentes dunas del desierto de Namib y el océano Atlántico.
- Capital de la aventura en Namibia: quad, sandboarding, todoterreno por las dunas o paracaidismo.
- Cerca de la costa de los esqueletos, el mayor cementerio de ballenas y naufragios del mundo.