Explorar todo lo que África tiene para ofrecer es el sueño de muchas personas. Desde épicas aventuras de safari para encontrar a los «Cinco Grandes» africanos hasta ver las gorilas de montaña en Uganda o relajarse en las blancas playas de Diani Beach: África lo tiene todo. Y desde Safari Africano somos expertos en diseñar itinerarios a medida que se ajusten a lo que quieres ver y hacer.
Nuestros itinerarios más populares pueden servirte de inspiración. A la mayoría de nuestros clientes les encanta terminar su emocionante safari con unos días de relax en en la playa. Si a ti también te gustaría, estás buenas manos.
Tanto si te decides por uno de nuestros itinerarios más populares como si prefieres un viaje más personalizado, estamos aquí para ayudarte. Prepárate para descubrir África a tu propio ritmo.
Día 1
Llegada al Aeropuerto Internacional Windhoek Hosea Kutako
Llegada al Aeropuerto Internacional Windhoek Hosea Kutako
Nada más bajar del avión en el Aeropuerto Internacional Hosea Kutako, te envuelve de inmediato el aire seco del desierto: un anticipo de los paisajes que te esperan. Tras pasar por control de inmigración y recoger tu equipaje, te recibirá un representante de nuestra oficina. Tanto si pasas tu primera noche en Windhoek como si te diriges directamente a tu próximo destino, hoy se trata de adaptarse al ritmo del país. Namibia es un lugar lleno de carreteras abiertas y horizontes infinitos, lo que lo convierte en el destino ideal para recorrerlo en coche por cuenta propia. Durante los próximos días, atravesarás algunos de los paisajes más impresionantes de África, desde imponentes dunas y montañas escarpadas hasta parques nacionales repletos de fauna y costas espectaculares.
Actividades:
El trayecto en coche desde Windhoek hasta Brandberg, la montaña más alta de Namibia, dura entre cuatro y cinco horas, en dirección noroeste, pasando por Omaruru y Uis antes de llegar a la zona de Brandberg, cerca del río Ugab. Gran parte del recorrido discurre por una carretera asfaltada en buen estado (la B2 hacia Omaruru/Uis), aunque el tramo final es de grava. Por el camino, se atraviesa el clásico paisaje semidesértico de Namibia: llanuras abiertas, espectaculares formaciones rocosas y un terreno cada vez más accidentado a medida que la masa granítica de la montaña aparece.
Brandberg es una cordillera situada en el noroeste de Namibia, que se eleva sobre las llanuras de Damaraland y constituye el macizo más alto del país. Su punto más alto, el Königstein, alcanza los 2573 metros sobre el nivel del mar y recibió su nombre, que significa «piedra del rey», de unos exploradores alemanes. La cordillera suele teñirse de rojo a la luz del sol poniente, lo que le ha valido el nombre de Brandberg, o «montaña ardiente». Más allá de su impresionante paisaje, Brandberg alberga una de las mayores colecciones de arte rupestre antiguo de Namibia, con miles de pinturas creadas por las comunidades san a lo largo de miles de años. Entre ellas se encuentra la famosa «Dama Blanca», que se puede visitar en una ruta guiada a pie por el barranco de Tsisab.
Actividades:
Adéntrate en el barranco de Tsisab para ver en persona a la Dama Blanca (en alemán: Weiße Dame), una de las pinturas rupestres más conocidas de la montaña Brandberg. La pintura forma parte de un panel más amplio situado bajo un pequeño saliente rocoso y se cree que data de hace al menos 2000 años. En el panel también se pueden ver otras pinturas rupestres del pueblo san, aunque el significado y la identidad de algunas figuras siguen siendo objeto de debate. La entrada se paga in situ.
A medida que el sol empieza a ponerse, Brandberg se transforma y ese es precisamente el momento ideal para salir a contemplarla. Este recorrido guiado de dos horas al atardecer —en el que es probable que te acompañen otros huéspedes— te lleva por los alrededores del Brandberg White Lady Lodge mientras la luz va cambiando sobre las montañas y las llanuras, y tu guía te va señalando los elementos más destacados del paisaje. El ritmo es relajado, sin prisas, lo que te deja tiempo para hacer fotos, tomarte una copa al atardecer y, simplemente, disfrutar de las vistas.
Damaraland es una de las regiones más singulares de Namibia. Un paisaje de desierto rocoso esculpido hace millones de años por la actividad volcánica. Es conocida por su fauna adaptada al desierto, que incluye elefantes, rinocerontes negros en peligro de extinción, jirafas, leopardos e incluso leones; todos se desplazan libremente por el vasto territorio. En lugares como Twyfelfontein se conservan miles de antiguos grabados rupestres y la imponente montaña Brandberg, un emblema, se eleva sobre las llanuras.
Actividades:
Viaja miles de años atrás en Twyfelfontein, el primer lugar del país declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y una de las colecciones de arte rupestre más importantes de África. Esta galería al aire libre, escondida entre las escarpadas colinas de arenisca de Damaraland, alberga más de 2500 grabados y algunas pinturas creados por cazadores-recolectores san y pastores khoikhoi hace entre 2000 y 10.000 años. Durante la ruta, tu guía te desvelará las historias que esconden las representaciones de jirafas, elefantes, rinocerontes y avestruces, además del famoso «hombre león» y el grabado de una foca, situado inexplicablemente a cientos de kilómetros del océano. Esto es lo más parecido a una máquina del tiempo que verás jamás.
El museo viviente de los Damara se encuentra 10 kilómetros al norte de los grabados rupestres de Twyfelfontein, junto a la carretera D2612. Durante una visita de tres horas guiada por un damara, aprendes sobre las tradiciones y la vida cotidiana de los damara, como la herrería, el curtido del cuero, la fabricación de joyas, los juegos tradicionales, el canto y el baile. Asimismo, podrás ver cómo se enciende y se cuida el Fuego Sagrado (lo que se consigue haciendo girar un palo sobre yesca seca hasta que prende, sin usar cerillas). Tu visita contribuye a apoyar a la comunidad y su labor de preservación de la cultura damara.
La concesión de Palmwag es un espacio protegido de 550.000 hectáreas situado en el noroeste de Namibia, conocido por sus paisajes de basalto en la meseta de Etendeka y por albergar a más del 70% de los rinocerontes negros en libertad del mundo, además de elefantes adaptados al desierto, leones, jirafas y otros depredadores. Se puede explorar por cuenta propia o en una visita guiada, y se necesita un vehículo 4x4 para recorrer los cauces de los ríos y los cañones. La fauna se extiende por una zona muy amplia, por lo que una excursión de rastreo de rinocerontes o un safari con mucha paciencia ofrecen las mejores posibilidades de avistamiento. Además, tanto Twyfelfontein como el valle del Hoanib están muy cerca.
Actividades:
En este circuito panorámico guiado de medio día, exploras la Concesión de Palmwag y sus paisajes de basalto en vehículo. Tu guía te muestra las plantas, las formaciones rocosas y la fauna a lo largo de la ruta, entre la que pueden encontrarse elefantes adaptados al desierto, jirafas, cebras de montaña, gacelas saltarinas del Cabo y rinocerontes negros. En la zona también habitan depredadores como leones, leopardos, guepardos y hienas moteadas, aunque la frecuencia de los avistamientos varía: ¡es parte de la aventura! La actividad finaliza con el trayecto de vuelta al punto de partida.
El rastreo de rinocerontes en la Concesión de Palmwag comienza tras la salida del sol, cuando los guías y rastreadores buscan huellas recientes, excrementos y vegetación arrancada. Una vez que se encuentran rastros recientes, se deja atrás el vehículo para continuar la aventura a pie, avanzando en silencio por un terreno rocoso. Esta experiencia de medio día requiere botas resistentes, paciencia y un paso silencioso a medida que te acercas a uno de los rinocerontes negros de Namibia, adaptados al desierto. Los avistamientos no están garantizados, pero cuando se encuentra un rinoceronte, se observa desde una distancia respetuosa en su hábitat natural.
En el lejano noroeste de Namibia, donde las condiciones de las carreteras empeoran y la naturaleza salvaje se extiende más allá, se encuentra Opuwo, la capital de la región de Kunene y puerta de entrada al remoto Kaokoland. Se trata del último núcleo urbano importante antes de adentrarse más hacia el norte, por lo que conviene repostar, comprar todo lo necesario y asegurarse de que no falta nada para continuar el viaje. Su nombre significa «el final» en herero, haciendo referencia a la remotitud del terreno que empieza a partir de este punto. Pero es mucho más que una parada práctica: es el corazón del territorio de los himba, una de las comunidades más singulares del país por cómo integran la vida moderna con sus tradiciones ancestrales. Aprovecha la oportunidad para visitar una vivienda tradicional junto a un guía local y conocer más de cerca el patrimonio himba.
Actividades:
Es el momento perfecto para probar algunos de los mejores vinos de Namibia, ¿no crees? El Opuwo Country Lodge ofrece una degustación guiada que presenta cuatro etiquetas regionales, procedentes principalmente de la bodega Erongo Mountain, en Omaruru. El vino namibio es único, ya que se produce en uno de los climas desérticos más áridos del mundo, con temperaturas en los viñedos que alcanzan los 50 °C. La experiencia se realiza cerca de la bodega y el porche del alojamiento, con vistas al paisaje de Kaokoland. Al reservar en el horario que mejor te convenga, disfrutas de dos vinos blancos y dos tintos maridados con una tabla para compartir que incluye variedad de quesos, biltong, galletas saladas, frutas y frutos secos. Para cerrar la actividad, eliges tu vino favorito para disfrutarlo más tarde durante la cena.
Visita una aldea tradicional himba con los guías locales de Opuwo Country Lodge, quienes mantienen una estrecha relación con esta comunidad. Aprende sobre sus creencias, costumbres y tradiciones únicas observándolos en su rutina diaria. Las visitas salen a las 8:00 (tras el desayuno) o a las 14:30 (tras el almuerzo) y tienen una duración de entre dos y tres horas. Los orígenes del pueblo himba se remontan al centro y oeste de África, aunque con el tiempo terminaron asentándose en Angola y Namibia. Han decidido no adaptarse por completo a la sociedad moderna y siguen vistiendo su atuendo tradicional, compuesto por taparrabos y minifaldas de piel de animal. Además, se untan todo el cuerpo con ocre rojo y grasa, lo que les ayuda a protegerse del abrasador sol de Namibia. Su belleza y fuerza son sencillamente asombrosas.
«Epupa» significa «espuma» en herero, en referencia a la que forma el río Kunene al caer sobre las rocas a lo largo de la frontera entre Namibia y Angola. El río se divide en varios cauces y cae a lo largo de un tramo de aproximadamente 1,5 kilómetros, con una catarata principal que alcanza los 37 metros de altura. La zona alberga un pequeño asentamiento himba en la margen namibia, dotado de viviendas, escuela, clínica, tiendas, zonas de acampada y alojamientos turísticos, aunque la vida local sigue girando en torno al ganado vacuno y caprino. Pese a ser una región aislada del Kaokoveld, cuentan con electricidad gracias a paneles solares y generadores, así como con algo de cobertura móvil, si bien los servicios modernos son muy limitados.
Actividades:
Esta actividad comienza a las 17:00 y dura dos horas. Tu guía te lleva a un mirador elevado para contemplar el espectáculo de la puesta de sol sobre las cataratas de Epupa, mientras disfrutas de un aperitivo y una bebida refrescante. Sumérgete en la tranquilidad del ambiente y tómate un momento para apreciar los tonos anaranjados del paisaje. Al finalizar, regresas al alojamiento.
Esta excursión de medio día por el río Kunene comienza directamente en el alojamiento, desde donde te diriges hacia la orilla. Tras equiparte con casco y chaleco salvavidas, recibes una breve charla de seguridad antes de entrar al agua. Se trata de un descenso mayoritariamente tranquilo, salpicado por breves y emocionantes tramos de rápidos. A mitad del recorrido, desembarcas en una isla fluvial en territorio angoleño para descansar. La aventura culmina con una vista impresionante de las cataratas Epupa.
Al oeste del Parque Nacional Etosha se encuentra la Concesión Hobatere, un área silvestre de aproximadamente 320 kilómetros cuadrados y donde sabanas, bosques y colinas crean un entorno muy diferente al de Etosha. La fauna se mueve libremente entre las áreas de conservación de la zona, por lo que aquí podrás observar a muchas de las especies del oeste de Etosha, como elefantes, leones, leopardos, guepardos, jirafas, cebras y una gran variedad de antílopes. ¿Qué los diferencia? Hobatere brinda una experiencia mucho más íntima y exclusiva y, al ser una concesión privada, no está sujeta a las mismas restricciones, dando la oportunidad a sus visitantes de hacer safaris a pie y nocturnos. Si Etosha es la estrella del safari reconocida mundialmente, Hobatere es su vecino tranquilo, una joya que no tiene nada que envidiarle.
Actividades:
Únete a los experimentados guardabosques de Hobatere Lodge en un emocionante safari de unas dos horas y media a bordo de un vehículo abierto con un máximo de ocho huéspedes. Las horas más frescas de la mañana son idóneas para explorar, ya que las aves y la fauna silvestre comienzan a estar más activas. Hay una gran probabilidad de encontrarse con una manada de elefantes adaptados al desierto, cebras de montaña, jirafas y varias especies de antílopes en los densos bosques de mopane. Durante el recorrido, haces una parada para tomar una bebida caliente y disfrutar de rusks caseros. ¿Prefieres la hora dorada para darle un toque especial a tus fotos? En ese caso, únete al safari del atardecer, cuando la fauna salvaje inicia su ritmo nocturno y el paisaje se tiñe de hermosos tonos anaranjados y rosados. Mantén los ojos bien abiertos para intentar divisar a la manada local de leones mientras se prepara para la caza nocturna, todo ello mientras disfrutas de un aperitivo. Este recorrido es el sueño de cualquier fotógrafo y la peor pesadilla de una tarjeta de memoria, que terminará llena antes de la cena. Los safaris tienen una duración de entre dos horas y media y tres horas, y no hay restricción de edad.
El Parque Nacional de Etosha es el mejor destino para ver fauna en Namibia. Se extiende alrededor de una inmensa salina, al norte del país. Cuatro de los Cinco Grandes recorren sus 22.270 kilómetros cuadrados, donde también habita la mayor población de rinocerontes negros de África. Otro de sus puntos fuertes son los abrevaderos iluminados, que permiten a los visitantes disfrutar de la fauna incluso de noche. El parque se divide en cuatro sectores diferentes, lo que hace que no haya dos visitas iguales. Tanto si lo visitas durante la temporada seca, para ver una gran cantidad de animales alrededor de los abrevaderos, como durante la temporada húmeda, para avistar a los flamencos que llegan a las salinas cubiertas de agua, Etosha es una visita indispensable en cualquier época del año.
Actividades:
Hoy te pones al volante para explorar el Parque Nacional Etosha a tu propio ritmo. Sus pistas abiertas serpentean entre bosques de mopane y vastas sabanas, el escenario perfecto para ir en busca de la fauna salvaje. Tómate tu tiempo en los abrevaderos, para por el camino a ver cada cosa que te llame la atención y mantente alerta ante cada cosa que te puedas encontrar. Si prefieres un pícnic en lugar de ir a un restaurante, tu alojamiento puede prepararte un almuerzo para llevar; solo tienes que pedirlo con antelación. No hay un horario fijo, y ahí reside la belleza de este tipo de safaris. Solo asegúrate de calcular el tiempo suficiente para salir del parque antes de la hora de cierre y de respetar los límites de velocidad. Baja las ventanas, ten los prismáticos a mano y disfruta de la aventura.
Día 14
Reserva Natural de Okonjima
Reserva Natural de Okonjima
Gold
Okonjima Luxury Bush Camp
La Reserva Natural de Okonjima abarca 22.000 hectáreas en el centro de Namibia, entre Windhoek y el Parque Nacional de Etosha, lo que la convierte en una parada muy popular entre los viajeros. Antiguamente fue una zona de pastoreo de ganado, pero en 2010 se delimitó con una valla para convertirse en una reserva de fauna silvestre con sabanas, bosques, matorrales de acacias y colinas rocosas. Estrechamente vinculada a la Fundación AfriCat, la reserva se centra en la conservación de los carnívoros (especialmente leopardos y hienas pardas), al tiempo que ofrece oportunidades únicas para avistar pangolines. Alberga jirafas, cebras, ñus, kudús y otros antílopes, además de más de 250 especies de aves.
Actividades:
Esta actividad guiada de tres horas se adentra en la Reserva Natural de Okonjima para rastrear a los leopardos equipados con collares de radiofrecuencia mediante un dispositivo de telemetría. Estos collares contribuyen al programa de investigación sobre leopardos de la Fundación AfriCat, que lleva en marcha desde 1997. Mientras sigues las señales, tu guía comparte información sobre los leopardos y el trabajo de campo, abarcando en ocasiones las iniciativas del proyecto de la hiena parda. Los leopardos viven en total libertad y se mueven a su antojo, por lo tanto los avistamientos no están garantizados.
Vuelo a casa desde el Aeropuerto Internacional Windhoek Hosea Kutako
Vuelo a casa desde el Aeropuerto Internacional Windhoek Hosea Kutako
Embarca en tu vuelo de vuelta a casa desde el Aeropuerto Internacional Windhoek Hosea Kutako y date un momento para reflexionar sobre los últimos días que has pasado en uno de los países más impresionantes de África. Las dunas, la luz del desierto, la fauna reunida en los abrevaderos... Namibia es un país que no olvidarás jamás. ¡Buen viaje!
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