Safari en globo aerostático en Sossusvlei

El desierto despierta mucho antes de la hora del desayuno. Por eso, para esta aventura debes madrugar y dirigirte a la zona de despegue cuando aún es de noche. Una vez la cesta alcanza cierta altitud con la brisa matutina, te deslizas durante una hora sobre las dunas y montañas del desierto del Namib, observando cómo los primeros rayos de sol bañan la arena. Ante ti se despliega un mar de dunas, cauces secos, misteriosos círculos de hadas y manadas de órices cruzando las llanuras para dejarte sin palabras. Tras el aterrizaje, el equipo sirve el desayuno en plena naturaleza. Comparte impresiones con el piloto mientras disfrutas de un café caliente y una selección de repostería antes de poner rumbo de vuelta. En total, la experiencia abarca desde poco antes del amanecer hasta bien entrada la mañana.