La Costa de los Esqueletos se ha ganado una fama bastante lúgubre, pero este tramo del litoral atlántico guarda mucho más que solo barcos varados. La parte sur del Parque Nacional de la Costa de los Esqueletos se puede recorrer por libre. Las pistas de sal y grava arrancan en la puerta de Ugab y llevan hasta el mar. La fauna es más discreta que en un safari clásico; puedes ver chacales, aves costeras y otros animales adaptados al desierto. Desde Terrace Bay, además, puedes acercarte al delta del río Uniab, un oasis donde se concentran animales y aves en medio de tanta aridez. Hacia el norte, el terreno se vuelve más inaccesible. Hay concesiones privadas que organizan safaris guiados en 4×4 por cauces secos y llanuras de grava en busca de elefantes, leones, jirafas y otras especies adaptadas al desierto. Vayas tú al volante o con un guía, la Costa de los Esqueletos va de encontrar vida donde no la esperabas.