Ubicado entre las rojas dunas del Kalahari occidental, en el punto donde entra en contacto con el Karoo, el Kalahari Red Dunes Lodge alberga 13 amplios chalés equipados con baño privado, ducha al aire libre y una terraza sombreada con tumbonas. En su interior, las estancias destacan por su amplitud y disponen de zona de estar, aire acondicionado, wifi, minibar bien surtido y servicio de café y té. El edificio principal cuenta con restaurante, bar, un acogedor salón con chimenea y un espacio reservado para disfrutar de whisky y puros. En el exterior, una piscina rodeada por una zona de sombra invita al descanso, mientras que una terraza panorámica ofrece vistas despejadas al vlei y al abrevadero local. Además, el alojamiento opera de manera 100% sostenible mediante energía solar.
Fish River Lodge se encuentra al borde del cañón del río Fish. Sus 19 cabañas están a pocos metros del borde y miran a las paredes de roca, que van cambiando de color a lo largo del día. El edificio principal dispone de una piscina y un bar con mesas dentro y en la terraza. La comida es casera; en invierno la disfrutas junto a la chimenea y, en verano, al aire libre. Hay menú infantil y también opciones para necesidades dietéticas especiales. Tras el amanecer, las vistas siguen siendo maravillosas; el cañón se apaga y el cielo se llena de estrellas.
Ongava Lodge está en la Reserva Privada de Ongava, en la ladera de Ondundozonananandana Hills. Cuenta con 14 cabañas amplias y cómodas, equipadas con baño privado, bañera, ducha independiente, dos lavabos, aire acondicionado, bandeja de té y café, minibar y una terraza elevada desde la que se ven las llanuras de la reserva. En el centro del alojamiento hay una gran lapa, un espacio de reunión tradicional del sur de África, con techo alto de paja. Ahí están el bar, el comedor y el salón, todos asomados a un abrevadero al que bajan rinocerontes y muchos otros animales. Una copa en el bar, un baño en la piscina o un masaje en el spa. Y de fondo, los animales.
Strand Hotel Swakopmund se encuentra en el famoso Mole de Swakopmund, un punto emblemático rodeado del océano Atlántico por tres lados y de las dunas del Namib por el cuarto. Tiene 125 habitaciones con camas king-size (o dos individuales), baño privado moderno con inodoro aparte y todo lo que se le pide a un hotel de lujo frente al mar. Muchas cuentan con vistas panorámicas al mar y también hay habitaciones familiares. Cuando no estés recorriendo Swakopmund, en el hotel tienes planes de sobra: desconectar en el centro de bienestar, tomarte algo mientras las olas rompen frente a ti o elegir entre numerosos restaurantes, bares y cafeterías. Hay ostras frescas, vinos de primera calidad, una cervecería al aire libre con mucho ambiente y hogueras encendidas frente al océano. Vamos, que en el Strand no te faltará de nada.
Mowani Mountain Camp se encuentra en Damaraland, entre enormes bloques de roca de color ocre. Se funde tanto con el paisaje que casi parece desaparecer entre las rocas. Cuenta con 12 habitaciones de lujo, con cama de matrimonio o dos individuales, y techos tradicionales de paja. Todas están equipadas con baño privado, aire acondicionado, ventilador de techo, cafetera y tetera, nevera, caja fuerte, wifi ilimitado y terraza con vistas. La joya del campamento es la piscina, excavada en la propia roca. También hay un bar, un comedor y una boma al aire libre con hoguera. Se organizan varias excursiones guiadas y, alrededor del campamento, hay senderos cortos para descubrir la flora y la fauna tan particulares de la zona. Mowani funciona con energía solar y hace mucho hincapié en el reciclaje para que esta tierra se conserve tal cual de generación en generación.
The Dead Valley Lodge está muy cerca del famoso Deadvlei, en Sossusvlei. Es un alojamiento diseñado para vivir el desierto de cerca sin renunciar a las comodidades. Cuenta con 20 chalés de lujo, todos independientes entre sí y equipados con cama de matrimonio, una pequeña cocina, baño privado con ducha, toallas mullidas, artículos de aseo, aire acondicionado (que, con el calor del desierto, se agradece) y una veranda con vistas a las dunas. Hay una piscina para un buen chapuzón y un restaurante que sirve desayunos, almuerzos y cenas al estilo namibio. El alojamiento también dispone de wifi, una zona con té y café y salones abiertos de diseño contemporáneo.