Justo al norte de la isla principal de Zanzíbar se encuentra la isla de Pemba, uno de los refugios costeros más tranquilos de Tanzania. A menudo conocida como la «Isla Verde», Pemba es un lugar de colinas onduladas, plantaciones de clavo, playas recónditas y una vida marina de otro mundo.
Tanto si sueñas con bucear, hacer snorkel entre arrecifes de colores o simplemente relajarte, Pemba te da la bienvenida a una faceta maravillosamente diferente de Tanzania. Es el lugar perfecto para ti si te apasiona la naturaleza, si buscas una estancia en una isla más apartada o si quieres pasar un rato con tu pareja.
Descubre la isla de Pemba en Tanzania
Pemba pertenece al archipiélago de Zanzíbar, pero se nota que es bastante diferente de la isla que la mayoría de los viajeros llaman simplemente Zanzíbar. Es más verde, más montañosa y está mucho menos desarrollada turísticamente. Los pequeños pueblos, los barcos de pesca, las tierras de cultivo y las sinuosas carreteras costeras hacen que la isla sea tan encantadora.
La belleza natural de la isla es ideal si quieres desconectar un poco después de un safari en Tanzania. Puedes pasar la mañana explorando el campo, la tarde relajándote junto al mar y la noche contemplando la puesta de sol sobre el agua. Es el ejemplo perfecto de un ritmo pausado y de una vida isleña lejos de los típicos lugares turísticos.
Imagina cambiar el ruido de los todoterrenos de safari por el suave murmullo de las olas y la vista de los leones por la oportunidad de ver al pez más grande del mundo. Esto es lo que puedes hacer en la isla de Mafia, uno de los destinos de playa más espectaculares de Tanzania, en la costa del océano Índico.
Aquí la vida transcurre a un ritmo maravillosamente relajado. Encontrarás pueblos de pescadores, costas bordeadas de manglares y playas tranquilas, pero la verdadera magia empieza bajo la superficie.
La vida marina alrededor de la isla de Mafia
Adéntrate en el mar y enseguida verás por qué la isla de Mafia es la meca del buceo y el snorkel. Las aguas protegidas del Parque Marino de la isla de Mafia albergan jardines de coral y peces tropicales al más puro estilo de «Buscando a Nemo». Y en determinadas épocas del año llegan los «cachorros» más grandes: es cuando los tiburones ballena hacen su ansiada visita a la costa occidental de la isla. Otro punto destacado son las tortugas marinas, y las praderas marinas y los manglares de los alrededores contribuyen a sustentar una extraordinaria mezcla de vida marina.
Parque Marino de la Isla de Mafia
Este lugar especial protege unos 822 kilómetros cuadrados de arrecifes, islas, lagunas y hábitats costeros. La bahía de Chole, en el sureste de la isla, es una de las principales zonas para hacer excursiones guiadas de snorkel y buceo.
Pero la isla ofrece mucho más de lo que se ve bajo el agua. Los pueblos pesqueros tradicionales, los cocoteros y los tranquilos senderos costeros hacen que explorar la isla por tierra resulte igual de atractivo.
Playas de arena blanca y fina rodeadas de palmeras que se mecen al viento y aguas turquesas y cristalinas: así es como probablemente te imaginas que es la isla de Zanzíbar. Y te lo adelanto: este paraíso tropical de Tanzania cumple con todas tus expectativas. Situada en el océano Índico, justo frente a la costa este del país, Zanzíbar combina playas de ensueño con una historia fascinante, una rica cultura y un sinfín de aventuras.
Pasa los días haciendo snorkel para hacer nuevos amigos entre los peces, paseando por las calles históricas de Stone Town o simplemente relajándote con los pies en la arena y un cóctel en la mano. Sí, la isla de Zanzíbar es el lugar perfecto para desconectar, ya sea durante unas vacaciones en la playa o después de un safari inolvidable en el continente tanzano. Tanto si buscas un poco de aventura, una luna de miel romántica o un poco de todo, esta isla lo tiene todo.
Descubre las playas y la vida marina de Zanzíbar
La isla de Zanzíbar es famosa por sus playas de ensueño, y con razón. Descubre qué otras islas te sorprenderán con su belleza y a quién puedes encontrarte en las cálidas aguas del océano Índico que las rodean.
Las preciosas playas de la isla de Zanzíbar
Desde animados pueblos costeros hasta tranquilas extensiones de arena blanca, Zanzíbar tiene una playa para todos los gustos. En Nungwi y Kendwa, en la costa norte, puedes relajarte en resorts de ensueño, darte un baño en el mar y terminar el día contemplando mágicas puestas de sol. En la costa este, Paje y Jambiani ofrecen un ambiente más relajado, con playas bordeadas de palmeras, pueblos locales y excelentes oportunidades para practicar kitesurf.
La costa este también es conocida por sus espectaculares mareas. Con la marea baja, el océano puede retirarse bastante, dejando al descubierto bancos de arena y lagunas poco profundas.
¿Qué vida marina puedes ver en Zanzíbar?
Coge las aletas, el tubo y las gafas de buceo y sumérgete en el mundo submarino de Zanzíbar (nunca mejor dicho). Los arrecifes de la isla albergan coloridos peces tropicales, tortugas marinas y muchas otras criaturas nadadoras adorables. Alrededor del atolón de Mnemba, los buceadores y los que practican snorkel pueden explorar jardines de coral y disfrutar de la rica biodiversidad submarina. Los delfines también juegan en las aguas que rodean Zanzíbar, aunque nunca se garantiza que se les vea.
Observa a los monos colobos blancos y negros moviéndose por el bosque, avista jirafas en las praderas y explora los lagos de Momella en canoa. El Parque Nacional de Arusha te ofrece varias formas de vivir la experiencia de un safari, todo ello a poca distancia de la ciudad de Arusha.
El monte Meru se eleva sobre el parque, con laderas boscosas, cascadas y rutas de senderismo para explorar con un guardabosques. Tanto si vienes a pasar el día como si te quedas más tiempo para escalar la montaña, hay un montón de cosas que te harán bajarte del vehículo de safari y adentrarte en el paisaje.
La fauna del Parque Nacional de Arusha
Levanta la vista mientras conduces por el bosque: los colobos blancos y negros son uno de los habitantes más conocidos del parque y suelen verse en las ramas de los árboles. También puedes ver monos azules y babuinos, mientras que jirafas, cebras, búfalos y jabalíes africanos deambulan por las praderas.
En los alrededores de los lagos Momella, fíjate en los antílopes acuáticos a lo largo de las orillas y en los flamencos que se alimentan en las aguas poco profundas. Los aficionados a la observación de aves también tienen mucho con lo que entretenerse, ya que se han registrado más de 400 especies en el parque.
¿Te pica la curiosidad? Echa un vistazo al Parque Nacional de Arusha
El Parque Nacional del Kilimanjaro, en Tanzania, deja boquiabiertos a sus visitantes con su mayor atractivo: el monte Kilimanjaro, que alcanza la impresionante altura de 5 895 metros. Elevándose por encima de las llanuras circundantes, esta montaña volcánica es el lugar perfecto para los amantes de la naturaleza y las aventuras, tanto si te apetece explorar sus senderos boscosos en las zonas más bajas como si tienes pensado llegar hasta el «Techo de África».
El parque es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1987 y cuenta con un paisaje increíblemente variado, desde la selva tropical en la base hasta los glaciares cerca de la cima. Por eso, escalar el Kilimanjaro es mucho más que un simple reto para alcanzar la cima.
Paisajes del Parque Nacional del Kilimanjaro
La selva tropical del Kilimanjaro se caracteriza por árboles cubiertos de musgo, senderos pintorescos y una densa vegetación. Al dejar atrás este rincón tan especial, caminas por brezales y páramos, desde donde se disfruta de una vista perfecta de la inmensa magnitud de la montaña. Más arriba, las rocas volcánicas y los pedregales sueltos sustituyen a la vegetación, creando un paisaje casi lunar en un desierto alpino. Los tres conos volcánicos de la montaña, Kibo, Mawenzi y Shira, conforman un impresionante telón de fondo, al igual que los glaciares que aún quedan cerca de la cima más alta, el pico Uhuru.
La fauna del Parque Nacional del Kilimanjaro
Los senderos forestales del Kilimanjaro te deleitan con mucho más que un paisaje precioso. Mantén los ojos bien abiertos para ver duikers del bosque y mira hacia el cielo para avistar colobos blancos y negros o monos azules saltando por el dosel. La avifauna añade otra dimensión a la experiencia, con pájaros sol y otras especies de montaña que habitan en el parque. Por supuesto, no se puede garantizar el avistamiento de fauna, pero el bosque recompensa a quienes se mantienen atentos.
¿Sueñas con escalar el Kilimanjaro?
Escalar la montaña más alta de África puede parecer un sueño imposible de cumplir, pero no tiene por qué serlo, ya que no hace falta ser un alpinista experimentado para afrontar el reto. Con una buena preparación, una ruta adecuada y el apoyo de nuestro experimentado equipo de montaña, ese sueño puede hacerse realidad.
De hecho, el 95 % de nuestros huéspedes llega a la cima. ¿Cómo? Con excursiones de entrenamiento regulares para ayudarte a prepararte, el equipo adecuado y dándote tiempo suficiente para aclimatarte a medida que vas subiendo.
¿Listo para dar el siguiente paso? Echa un vistazo a nuestra guía para escalar el Kilimanjaro y obtén más información sobre rutas, preparación y qué te puedes encontrar por el camino.
El Parque Nacional del Lago Manyara está rodeado de un bosque, praderas abiertas y un resplandeciente lago de soda a los pies del acantilado del Valle del Rift. Tanta variedad te ofrece un montón de cosas por descubrir: desde babuinos saltando entre los árboles hasta elefantes desfilando por las llanuras. Uno de los mayores atractivos del parque son sus leones trepadores, aunque para verlos hace falta un poco de suerte (crucemos los dedos). Si a eso le sumas una abundante avifauna y unos paisajes impresionantes, tendrás una parada emocionante en tu safari por el norte de Tanzania.

La fauna del Parque Nacional del Lago Manyara
El bosque del lago Manyara es el hogar de grandes manadas de babuinos y de hermosos monos azules que se mueven con elegancia por las copas de los árboles. Más adentro del parque, estate atento a los elefantes, jirafas, búfalos y cebras, ya que el bosque da paso a paisajes más abiertos. Los leones trepadores de árboles del parque figuran en muchas listas de cosas que no te puedes perder, así que mantén los ojos bien abiertos y la cámara a mano. Como nunca se garantiza avistarlos, encontrarte con estos grandes felinos es una sorpresa especialmente memorable.
La avifauna no suele recibir la misma atención, aunque debería. Las estrellas del lago Manyara son los flamencos rosados, los pelícanos, los cálaos y las águilas pescadoras africanas, además de muchas otras aves más pequeñas y coloridas. Desde el dosel del bosque hasta la orilla del lago, hay mucho que ver con tus prismáticos.
Escarpa del Valle del Rift
Elevándose abruptamente sobre el lago Manyara, la escarpa del Valle del Rift crea un espectacular telón de fondo para el parque y para tus fotos. A los pies de sus laderas, los bosques y las zonas boscosas comparten el terreno con praderas abiertas a lo largo de la orilla del lago, creando contrastes llamativos en una zona relativamente pequeña. La escarpa forma parte del Valle del Rift de África Oriental, donde los movimientos de la corteza terrestre han moldeado el paisaje a lo largo de millones de años. Así que, aunque la fauna sea lo primero que te llame la atención, tómate un momento para disfrutar también del paisaje.
El Parque Nacional de Tarangire es una tierra de imponentes baobabs, praderas abiertas y pantanos estacionales, donde la fauna te da un montón de razones para hacer una parada por el camino. Las jirafas se pasean entre los árboles, las cebras pastan en las llanuras y las manadas de elefantes deambulan por un paisaje que parece hecho a medida para un safari.
En el centro de todo está el río Tarangire, que atrae a los animales sedientos a sus orillas durante la estación seca. Tanto si observas a los animales reunirse junto al agua como si admiras la silueta inconfundible de un baobab, Tarangire te invita a tomarte tu tiempo y disfrutar de todo ello.
La fauna del Parque Nacional de Tarangire
Desde jirafas pastando en las copas de los árboles hasta jabalíes de las yeguas trotando por la hierba, en Tarangire hay mucho que ver en todas direcciones. Además de sus famosos elefantes, el parque alberga cebras, ñus, búfalos y antílopes. Si te fijas bien, quizá veas monos vervet moviéndose entre las ramas o babuinos avanzando por los senderos.
Los leones también deambulan por estos paisajes, mientras que los leopardos son más difíciles de avistar, ya que suelen descansar entre las ramas de los árboles. Para los amantes de las aves, los coloridos agapornis de collar amarillo y las carracas de pecho lila comparten protagonismo con los cálaos, las avestruces y la llamativa avutarda kori. Con tanto movimiento tanto en el suelo como en el aire, ¡un par de prismáticos te vendrán muy bien!
Un pequeño vistazo a Tarangire, una gran dosis de inspiración para un safari 🐘
Donde los flamencos se encuentran con los paisajes volcánicos
Escondido en el norte de Tanzania, cerca de la frontera con Kenia, el lago Natron es un rincón muy especial. Este lago poco profundo y alcalino brilla con unos extraordinarios tonos rojos y rosas, y es famoso por sus miles de flamencos y por el espectacular volcán Ol Doinyo Lengai, que se eleva sobre el paisaje.
Aquí no encontrarás el típico paisaje de sabana de los parques nacionales de Tanzania. En su lugar, te esperan vastas salinas, escarpadas montañas volcánicas, aldeas masái y una sensación de aislamiento cada vez más difícil de encontrar. El lago Natron es una parada fascinante en un safari por el norte de Tanzania, sobre todo para los viajeros que buscan explorar más allá de los circuitos habituales.

La fauna del lago Natron
Puede que el lago Natron de Tanzania no sea un destino tradicional de safari, pero es un lugar ideal para la observación de aves. Los flamencos y otras aves acuáticas se concentran alrededor y en el lago, mientras que el paisaje circundante alberga una gran variedad de fauna.
Flamencos en el lago Natron
El lago Natron es la zona de cría habitual más importante para los flamencos en África Oriental. Cuando las condiciones son las adecuadas, miles de estas hermosas aves rosas se reúnen a lo largo de las aguas poco profundas, creando una imagen espectacular con el telón de fondo volcánico.
El número de flamencos varía a lo largo del año, dependiendo de las lluvias y los niveles de agua. Pero da igual si ves unos pocos grupos pequeños o enormes bandadas: observarlos en este precioso entorno es una experiencia inolvidable.
¿Qué otros animales viven aquí?
Además de los flamencos, podrás ver pelícanos, garzas, garcetas y otras aves acuáticas alrededor del lago. En algunas de sus aguas menos alcalinas también sobreviven tilapias especialmente adaptadas.
Las llanuras y colinas de los alrededores albergan otra fauna silvestre, aunque los avistamientos son menos predecibles que en los famosos parques nacionales de Tanzania. Lo que hace que esta zona sea tan especial es la inusual combinación de aves, paisajes y un entorno remoto.
