El día empieza andando, con un paseo guiado al amanecer por el bosque de mopane que rodea Etosha Village, a dos kilómetros de la puerta de Andersson, en el Parque Nacional de Etosha. Mientras la primera luz se cuela entre los árboles y el monte se va despertando, recorres un sendero con un guía que sabe dónde mirar para encontrar lo que tú pasarías por alto: huellas en la arena, árboles autóctonos, pájaros y rastros de animales que se mueven por la zona. Por el camino, hay una parada en un escondite para ver qué aparece. El paseo va de fijarse en los pequeños detalles y de aprovechar el fresco de primera hora. Con la parada para el café y unos rusks (galletas tradicionales), no hay mejor manera de empezar el día en Etosha.