Más que preguntarse cuándo viajar a Botsuana, conviene pensar qué te gustaría ver y vivir durante el safari. En esta parte de África, las estaciones no solo transforman el paisaje, sino también la experiencia de viaje. En regiones tan emblemáticas como el Delta del Okavango, la concesión de Khwai y el Parque Nacional de Chobe, el año se divide en dos grandes temporadas, cada una con atractivos muy distintos.

La estación seca, de mayo a octubre, es la temporada estrella para hacer un safari y avistar animales. Al reducirse las fuentes de agua, los animales se concentran allí donde todavía queda agua: a orillas del río Chobe, junto al río Khwai y en el interior del delta. Además, la vegetación es menos densa, por lo que resulta más sencillo localizar a la fauna, incluso a los depredadores. Ten en cuenta que octubre es el mes más caluroso y seco del año, aunque también uno de los más espectaculares para observar fauna.
Durante esta época ocurre algo paradójico en el Delta del Okavango. Mientras el resto del país atraviesa su periodo más seco, el delta recibe las crecidas de Angola y se inunda. Por ello, es una época excelente para recorrer sus canales en mokoro o en barca y contemplar con calma elefantes y diversas especies de antílopes.

La estación de lluvias, de noviembre a abril, tiene un carácter muy distinto: más verde, más sereno y, para muchos, también más íntimo. Las lluvias transforman el paisaje y lo llenan de vida; los cielos son espectaculares y nacen muchas crías. Además, es la época en la que llegan numerosas aves migratorias, por lo que, si te apasionan la observación de aves y la fotografía, esta es, sin duda, tu estación. En Chobe tiene lugar la migración de cebras, un fenómeno poco conocido pero espectacular. Es verdad que la fauna suele estar más dispersa y la vegetación es más densa, pero, a cambio, hay menos turistas y una sensación de disfrutar de la naturaleza (casi) en exclusiva.
Abril y noviembre, conocidos como los meses de transición, se salen un poco de este patrón. En abril aún pueden quedar los últimos coletazos de las lluvias y en noviembre, los últimos compases de la estación seca. Por eso, son meses interesantes para viajar: combinan paisajes bonitos, avistamientos excelentes y una buena relación calidad-precio.

Entonces, ¿cuál es la mejor época para viajar a Botsuana? Si buscas el clásico safari con grandes concentraciones de fauna, la estación seca es una apuesta segura. Si, en cambio, prefieres paisajes verdes, ver el nacimiento de crías y observar aves, te recomendamos la estación lluviosa. En ambos casos, Botsuana no decepciona; simplemente cambia la manera de vivirla.