Tuludi Camp, cuyo nombre procede de la palabra setswana que designa las manchas del leopardo, se encuentra en la reserva privada de Khwai, de más de 200.000 hectáreas, con llanuras de inundación, lagunas cubiertas de nenúfares y bosque ribereño, en el norte del delta del Okavango. Dispone de siete amplias carpas —seis dobles o de camas individuales y una familiar—, con aire acondicionado y comunicadas entre sí por pasarelas de madera que serpentean a la sombra de enormes árboles de plomo. Cada una tiene baño en suite con bañera y ducha interior y exterior, piscina privada y zona de estar a ras de suelo. La zona central cuenta con sofás, hoguera, una gran piscina, un comedor al aire libre y un gimnasio. La gastronomía es sencilla y variada, con menús cerrados que se disfrutan al aire libre, junto al fuego y bajo las estrellas.