San Camp se encuentra al borde del salar de Nwetwe, dentro de las salinas de Makgadikgadi, en un rincón donde el silencio y la tranquilidad lo abarcan todo. Es un campamento estacional, alimentado con energía solar, que mantiene un aire íntimo con solo siete carpas distribuidas por la llanura. Cada una recuerda a los safaris de los años cuarenta, con detalles como camas con dosel y alfombras persas, y cuenta con baño privado, ducha exterior de cubo y terraza con vistas al salar. Las zonas comunes incluyen una sala para tomar el té, un museo de historia natural, una piscina y un comedor, donde se sirven platos elaborados con productos frescos, aunque también se puede comer al aire libre. Rincones como el pabellón de yoga o el salón invitan a bajar el ritmo y dejarse llevar por la calma del entorno.