Un vuelo en helicóptero privado sin puertas te muestra el delta como nunca antes lo habías visto. Desde el aire se abre un mosaico enorme de canales, llanuras de inundación, islas y pastizales. El vuelo dura una hora, y el piloto te va contando cosas del paisaje mientras adapta la ruta según por dónde anden los animales y cómo esté el agua en esa época del año. Lo que ves resume perfectamente la historia del delta: un río que se va perdiendo en el desierto del Kalahari y termina convertido en un laberinto de canales a rebosar de fauna. Es habitual ver elefantes, búfalos y depredadores, cada uno yendo a lo suyo por este ecosistema tan único.