Desde el lago Naivasha, con sus orillas frescas y llenas de papiros, hay siete horas en coche hasta el Parque Nacional de Amboseli. Cruzas el Gran Valle del Rift y luego tomas las carreteras de Nairobi, bastante concurridas, donde se nota el cambio del campo abierto al ajetreo de la ciudad. Cuando llegas a las llanuras de Amboseli, lo mejor es no hacer planes muy ambiciosos: una copa al atardecer o un paseo tranquilo sientan mucho mejor que otro safari. Y si quieres dividir el viaje en dos, hacer noche en Nairobi es una buena idea; puedes aprovechar para visitar el Parque Nacional de Nairobi o dar una vuelta rápida por la ciudad.