En este trayecto de cinco horas desde el Mara hacia el noroeste dejas atrás la sabana y subes a las tierras altas. Pasas por Narok y por las plantaciones de flores, hasta que asoma el lago Naivasha a lo lejos. El paisaje cambia por completo: de la llanura abierta se pasa a un lago de agua dulce rodeado de papiros; un sitio precioso y muy tranquilo, donde te reciben los hipopótamos y las águilas pescadoras.