El safari en lancha muestra otra cara de la Reserva de Moremi; en este caso el camino lo marca el agua, no las ruedas. Moremi ocupa parte del delta del Okavango, una de las grandes maravillas naturales de África. Vas surcando los canales y las lagunas del delta junto a un guía que conoce la zona al dedillo y te lleva a rincones a los que no se puede llegar en coche. Por el camino puede que aparezcan hipopótamos, elefantes que se acercan a la orilla para refrescarse y un montón de aves, sobre todo en época de cría. Es una actividad tranquila, hipnótica y, cuando parece que no puede ser mejor, ves cómo un cocodrilo surge a la superficie.