Con las salinas al este y el río Boteti, fuente de vida, al oeste, el Parque Nacional de Makgadikgadi forma parte de un sistema enorme de salinas, de más de 16.000 kilómetros cuadrados. El parque en sí tiene casi 4000 kilómetros cuadrados. Durante un safari en vehículo verás cómo la fauna se concentra en las zonas verdes del Boteti. Al este, las extensas salinas relucen bajo el sol y crean un paisaje que parece de otro planeta salpicado únicamente por baobabs de formas imposibles. Al caer la noche, el cielo se llena de estrellas y se oye a los leones a lo lejos. Todo se vuelve inmenso y vivo; una de esas experiencias que no se olvidan. Y para rematar la experiencia, puedes acercarte a la cultura local con una visita a una aldea tradicional a las afueras del parque.