Pasa un rato con los suricatos, los pequeños reyes del Kalahari. A estos suricatos, que ya están acostumbrados a la gente, no hay nada que les guste más que subirse a tu cabeza para usarla de atalaya. El guía te lleva hasta unos de los animales más entrañables de toda África, que solo se ven en esta zona del Kalahari. Deja que se te suban encima buscando un buen puesto de vigilancia, disfruta viéndolos interactuar y aprende cómo funciona su jerarquía social. Los suricatos ven gente todos los días, así que no son nada tímidos. La visita es a primera hora de la mañana e incluye una o dos horas caminando e interactuando con el grupo. La excursión entera, contando el trayecto de ida y vuelta a las salinas y la búsqueda de los suricatos, dura unas cuatro horas.