Un safari de dos a tres horas de duración en la concesión de Ntwetwe no se parece a casi ningún otro en África. Estás en las inmensas salinas de Makgadikgadi, un lugar tan grande y tan antiguo que parece la Luna. Horizontes blancos hasta donde alcanza la vista, espejismos y un silencio tan absoluto que casi puedes oír tu propio latido. Es un safari en estado puro; remoto e irreal. Los animales que viven aquí están adaptados a este desierto tan duro. Los safaris suelen centrarse en los animales pequeños y esquivos, que cuesta ver en otros lugares. Te puedes encontrar con hienas pardas, zorros orejudos, cerdos hormigueros, gacelas saltarinas y órices. También puedes llegar a ver a leones del Kalahari. Uno de los momentos destacados es ver de cerca a los suricatos habituados a la presencia humana. Puedes elegir entre salinas por la mañana, por la tarde o de noche.