De Amboseli al Parque Nacional de Tsavo West hay tres horas y media en coche, hacia el noroeste. Por el retrovisor, el Kilimanjaro se va haciendo cada vez más pequeño, mientras la carretera cruza las llanuras de los masáis y se mete en un paisaje árido de acacias. Poco a poco asoman en el horizonte los paisajes volcánicos de Tsavo West. Son dos de los parques más conocidos de Kenia, y se pasa de uno a otro sin apenas darse cuenta: la carretera lleva del país de los elefantes a otra tierra muy distinta, más áspera y moldeada por la lava.