Sales de Mombasa y por delante tienes cuatro horas de carretera hasta la reserva de Ngutuni. Poco a poco vas dejando la zona costera y aparece la sabana, con baobabs aquí y allá. A medida que te vas acercando, la sensación es de estar en un lugar remoto, con llanuras extensas a tu alrededor y la posibilidad de ver animales incluso antes de llegar a tu alojamiento.