Desde Mbombela (Nelspruit) hasta la puerta de Malelane, en el Parque Nacional Kruger, hay apenas 66 kilómetros; un trayecto de una hora por la N4. Esta entrada, situada en el sur, es de las más transitadas, así que puede que te encuentres con algo de cola para acceder. Además, da acceso a la parte original de la reserva, creada en 1902 para proteger la fauna. Al cruzar recibirás un mapa con todas las rutas bien señalizadas, que llevan a campamento, áreas de pícnic y los mejores puntos para avistar animales. Un consejo: aprovecha las paradas para charlar con otros viajeros, suelen dar buenas pistas sobre dónde se está moviendo la fauna. Después, solo queda elegir tu ruta y disfrutar el recorrido.